Seguinos en Twitter y encontrá toda la Información y análisis sobre los conflictos en Medio Oriente y Europa

Estados Unidos e Irán acordaron un cese del fuego por 15 días: reabrió el estrecho de Ormuz, pero los términos aún siguen en disputa

Estados Unidos e Irán acordaron el martes un alto el fuego de dos semanas que incluye la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, pero los términos del acuerdo siguen siendo disputados y la violencia no se detuvo por completo. Horas después del anuncio, Irán lanzó nuevos ataques con misiles y drones contra Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Bahrein, mientras que la Guardia Revolucionaria iraní advirtió que “no confía” en las promesas de Washington y que tiene “el dedo en el gatillo”.

Israel detuvo sus ataques sobre Irán en la madrugada del miércoles, pero dejó en claro que su ofensiva contra Hezbollah en Líbano continúa sin interrupción, contradiciendo las afirmaciones de Pakistán —uno de los mediadores— de que la tregua también incluía el frente libanés. Más tarde, Donald Trump confirmó que el Líbano no está comprendido en el cese del fuego y que Hezbollah sigue siendo un objetivo israelí.

El primer ministro Benjamin Netanyahu ya había anticipado esa postura al afirmar que la campaña contra el grupo armado respaldado por Irán seguiría adelante. En tanto, el presidente libanés Joseph Aoun celebró el alto el fuego y expresó su esperanza de que el Líbano sea incluido en la tregua regional.

Trump afirmó haber logrado una “victoria total y completa” y detalló que Irán no podrá enriquecer uranio y que Estados Unidos trabajará con Teherán para extraer y remover los residuos nucleares de sus instalaciones subterráneas dañadas por bombarderos B-2. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, fue más lejos y aseguró que la base industrial de defensa de Irán quedó “completamente” destruida y que el país “ya no puede fabricar misiles”. Pakistán indicó que las negociaciones para consolidar un acuerdo definitivo comenzarán el viernes en Islamabad.

Más tarde, a través de diversas embajadas, Irán comunicó los diez puntos que, según afirma el régimen, fueron acordados con los Estados Unidos. Los términos comunicados no se alínean con la versión de Trump: afirma que Irán controlará el estrecho de Ormuz, que se acepta el enriquecimiento de uranio y el levantamiento de la totalidad de las sanciones , además de un pago en compensación por los daños provocados en la guerra.

Ninguna de estas condiciones eran aceptables para Estados Unidos. De hecho, el mismo miércoles, Trump reafirmó que no se permitirá a Irán enriquecer uranio, y afirmó que colaborará con Irán para desenterrar sus reservas de uranio enriquecido. Lo único que sí confirmó el Presidente norteamericano es el levantamiento de sanciones económicas para facilitar la reconstrucción.

En una publicación posterior, Trump advirtió que “cualquier país que suministre armas militares a Irán se le aplicará de inmediato un arancel del 50% sobre todos y cada uno de los productos vendidos a los Estados Unidos de América, con efecto inmediato. ¡No habrá exclusiones ni exenciones!”.

Mientras tanto, el secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, dijo en una conferencia de prensa en el Pentágono que la guerra de EE. UU. contra Irán ha destruido “por completo” la capacidad del país para fabricar misiles u otro armamento sofisticado. Hegseth argumentó que la Operación Furia Épica, la campaña de 38 días contra Irán, había “diezmado al ejército iraní y lo había dejado sin capacidad de combate durante los próximos años”.

En la misma conferencia de prensa, el jefe del Estado Mayor Conjunto de EE. UU., el general Dan Caine, dijo que la campaña cumplió los tres objetivos militares declarados por el presidente: destruir las capacidades de misiles balísticos y drones de Irán, destruir la armada iraní y paralizar la industria de defensa de Irán para que no pueda reconstruirse rápidamente. Funcionarios del Pentágono también dijeron que la red de mando y control de Irán ha quedado tan gravemente dañada que las fuerzas restantes no pueden coordinar eficazmente las operaciones.

A pesar de las declaraciones de los funcionarios, Irán siguió atacando a Israel y otros países del Golfo. Las evaluaciones israelíes también sugieren que la amenaza iraní está lejos de haberse eliminado. El sábado, el Canal 12 informó, citando a un oficial de inteligencia de la Fuerza Aérea israelí, que el ejército israelí cree que Irán todavía cuenta con más de 1.000 misiles balísticos capaces de alcanzar Israel