Seguinos en Twitter y encontrá toda la Información y análisis sobre los conflictos en Medio Oriente y Europa

Hamas entregó los cuerpos de otros dos rehenes israelíes pero aún mentiene 19 en Gaza

La noche del miércoles, dos ataúdes con los restos de Inbar Haiman y Muhammad el-Atrash fueron finalmente entregados a Israel tras más de dos años de cautiverio en poder de Hamas, en la Franja de Gaza.

Inbar Haiman, de 27 años y estudiante de comunicación visual en Haifa, fue asesinada durante el ataque al festival de música Nova, cerca de Re’im, el 7 de octubre de 2023. Su cuerpo fue secuestrado y trasladado a Gaza, y su muerte se declaró oficialmente en diciembre de ese año. Haiman era la última mujer rehén que permanecía en la Franja.

El sargento mayor Muhammad Al-Atresh, a la izquierda, e Inbar Hayman, a la derecha. Foro de rehenes y familias desaparecidas
El sargento mayor Muhammad Al-Atresh, a la izquierda, e Inbar Hayman, a la derecha. Foro de rehenes y familias desaparecidas

Por su parte, Muhammad el-Atrash, de 39 años, padre de 13 hijos y rastreador militar en la Brigada Norte de la División de Gaza, murió en combate el mismo 7 de octubre. En junio de 2024, las FDI confirmaron, a partir de nueva información, que el-Atrash había caído luchando contra combatientes de Hamas en la zona de Nahal Oz.

A pesar de la reciente entrega, aún quedan 19 cuerpos de rehenes israelíes sin recuperar. Hamas sostiene que ha devuelto todos los restos que ha logrado localizar, argumentando que la devastación en Gaza dificulta enormemente la búsqueda. Según el grupo, “lo que queda de los cuerpos de los rehenes [que no han sido devueltos] requiere un gran esfuerzo y equipos especiales para buscarlos, y estamos haciendo grandes esfuerzos para resolver este asunto”. Sin embargo, rehenes liberados confirmaron que vieron cuerpos y que el grupo terrorista sí sabe dónde están, solo está guardándolo como carta de negociación.

El acuerdo de alto el fuego establece que Hamas debía liberar a todos los rehenes israelíes, vivos y fallecidos, en un plazo de 72 horas tras la entrada en vigor del cese al fuego. El texto también exigía que, dentro de ese periodo, el grupo entregue los restos en su poder y comparta toda la información disponible sobre los cautivos fallecidos mediante un mecanismo de intercambio de datos. Sin embargo, el plazo expiró sin que se completara la devolución de todos los cuerpos, lo que ha generado acusaciones cruzadas sobre el cumplimiento del acuerdo.

Desde el gobierno israelí, la postura es de firmeza y creciente impaciencia. El ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió que, si Hamas no cumple con el acuerdo, Israel, en coordinación con Estados Unidos, reanudará las operaciones militares con el objetivo de derrotar completamente al grupo y modificar la situación en Gaza. “El gobierno y todos los organismos de seguridad nacional de Israel están decididos, comprometidos y trabajando incansablemente para traer de vuelta a todos nuestros rehenes caídos para un entierro digno en su tierra natal”, señaló la oficina del primer ministro en un comunicado.

Hamas, por su parte, insiste en que ha cumplido con la entrega de todos los rehenes vivos y de los cuerpos que ha podido recuperar, y atribuye las demoras a las dificultades técnicas y logísticas derivadas de la guerra. El grupo no identificó los restos entregados, ni en esta ocasión ni en entregas previas, en las que uno de los cuerpos resultó ser de un palestino y no de un rehén israelí.

La mediación internacional ha sido clave en este proceso. La Cruz Roja ha actuado como intermediaria en la transferencia de los cuerpos, mientras que Estados Unidos y otros actores han colaborado en la búsqueda y recuperación de los restos. Asesores estadounidenses han explicado que la magnitud de la destrucción en Gaza supera incluso la de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, y que la recuperación de cuerpos bajo toneladas de escombros y municiones sin detonar es una tarea extremadamente compleja. Además, se han planteado iniciativas como la oferta de recompensas a los gazatíes que ayuden a localizar restos y la posible participación de expertos turcos en labores de rescate, aunque no está claro si Israel aceptará esta colaboración.

Las autoridades israelíes han acusado a Hamas de retrasar deliberadamente la devolución de los cuerpos y de no hacer el máximo esfuerzo posible. Según fuentes israelíes, el grupo tendría acceso a más restos de los que reconoce. Desde el entorno estadounidense, se reconoce la dificultad de la situación, pero se mantiene la expectativa de que, con el tiempo, todos los cuerpos serán recuperados. “No vemos que Hamas esté haciendo el máximo esfuerzo respecto a los cuerpos. Sabemos que pueden hacer más y no creemos que deban recibir ningún tipo de indulgencia”, afirmó un alto funcionario israelí.

El impacto de esta situación se siente con fuerza en la sociedad israelí, donde las familias de los rehenes viven entre la esperanza y el dolor. El gobierno ha reiterado su compromiso de no abandonar a ningún cautivo, mientras la presión social y política aumenta tras la entrega parcial de restos. El clima emocional es de profunda tensión, con promesas oficiales de perseverar hasta lograr la repatriación de todos los rehenes.

La determinación de los involucrados se mantiene firme: la misión de recuperar a todos los rehenes, vivos o fallecidos, continúa sin descanso, con la promesa de que ningún cautivo será olvidado en el proceso.