Israel lanzó un ataque aéreo el último martes contra residencias de altos mandos de Hamas en Doha, capital de Qatar. El grupo terrorista señaló que su liderazgo resultó ileso. Sin embargo, seis personas murieron, entre ellas el hijo del principal negociador del grupo, Jalil al-Hayya, y tres guardaespaldas.
Es la primera vez que Israel bombardea el territorio qatarí, un país identificado como mediador clave en el conflicto y aliado de Estados Unidos. Doha aclaró que el objetivo fueron residencias de altos cargos de Hamas y aseguró: “No recibió ninguna advertencia previa de Washington“.
Por su parte, la Casa Blanca se distanció del operativo israelí y garantizó que el presidente estadounidense, Donald Trump, “no estaba de acuerdo con la decisión” y lamentó profundamente la ofensiva ejecutada en Qatar. Karoline Leavitt, portavoz de la presidencia, enfatizó: “Bombardear unilateralmente a Qatar, una nación soberana y un aliado cercano de Estados Unidos que trabaja con valentía para negociar la paz, no promueve los objetivos de Israel ni de Estados Unidos”.
Desde el gobierno de Netanyahu reiteraron que la operación fue “totalmente independiente, sin participación de otros países”. “Israel la inició, Israel la llevó a cabo e Israel asume toda la responsabilidad”, sostuvo la oficina del primer ministro.
Según Jerusalén, la acción se justificó como represalia al atentado reivindicado por la rama armada de Hamas ocurrido el lunes en Jerusalén, donde murieron seis israelíes. Netanyahu y el ministro de Defensa, Israel Katz, indicaron en un comunicado conjunto que después de los ataques mortales en Jerusalén y Gaza, ordenaron a las agencias de seguridad prepararse ante la posibilidad de neutralizar a los dirigentes de Hamas.
Tras el bombardeo en Qatar, el Foro de Familias de Rehenes mostró su preocupación por el destino de los 48 rehenes que permanecen secuestrados en Gaza, de los cuales 25 se presumen muertos. Hamas capturó a 251 personas durante los ataques de octubre.
Netanyahu insistióque la guerra en Gaza “puede terminar inmediatamente” si Hamas acepta la propuesta de tregua presentada por Trump, mientras ordenó avanzar militarmente hacia el control de Ciudad de Gaza, considerada uno de los últimos bastiones del grupo islamista.
Además, la rama armada de Hamas asumió la autoría del atentado en Jerusalén que provocó seis muertos el lunes.