“Las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) han destruido el palacio presidencial hutí en Yemen y atacado depósitos de combustible y plantas eléctricas”, afirmó el ministro israelí de Defensa, Israel Katz.
Por su parte, el mandatario israelí Benjamin Netanyahu dijo que el grupo terrorista proiraní está “aprendiendo a las malas” las consecuencias de sus ataques contra Israel.
“A quien nos ataca, lo atacamos. A quienquiera que planea atacarnos, lo atacamos. Creo que toda la región se está enterando de lo fuertes que son las manos y la determinación del Estado de Israel”, dijo Netanyahu, en declaraciones compartidas por su oficina.
Según el Ejército israelí, los ataques estuvieron dirigidos contra el complejo militar en el que se ubica el palacio presidencial, dos plantas eléctricas y un almacén de combustible en Saná.
Al menos dos personas murieron y otras 35 resultaron heridas, según el Ministerio de Salud y Medioambiente de los insurgentes.
En su mensaje, Netanyahu aseguró que todos los aviones israelíes han regresado ya a Israel.
Los rebeldes hutíes respaldados por el régimen de Irán habíanatacado Israel el último viernes contra Israel. Según información militar israelí, una de las municiones alcanzó el patio de una vivienda en Ginaton, una ciudad del centro de Israel, ocasionando daños leves.
Durante la guerra de 12 días en junio, Irán también lanzó misiles balísticos con ojivas de bombas de racimo contra Israel en al menos dos ocasiones. Según la información disponible, los hutíes que operan en Yemen reciben suministros de Irán.
El ejército israelí reconoció la semana pasada un ataque contra la infraestructura energética de Saná, centrado en la planta de Haziz, que provocó un incendio y dejó fuera de servicio varios generadores.
Los hutíes del Yemen, aliados de Irán, atacan frecuentemente Israel con misiles balísticos y drones, aunque la gran mayoría de estos son interceptados antes de llegar a su destino. Israel, como represalia, ha bombardeado Saná y otras regiones controladas por los insurgentes.
Estos enfrentamientos comenzaron tras el inicio de la guerra en Gaza después de los ataques de Hamas el 7 de octubre de 2023 y han continuado pese al alto el fuego entre los hutíes y Estados Unidos, que entró en vigor en mayo de este año.