En un anunció sorpresivo mientras continuaban los ataques y las alarmas en Israel, Donald Trump informó esta mañana que los Estados Unidos está avanzando en negociaciones con Irán y que ordenó frenar los ataques contra sus instalaciones eléctricas por un plazo de cinco días, a través de un mensaje en su cuenta de la red social Truth. “Me complace informar que los Estados Unidos de América e Irán han mantenido en los últimos dos días conversaciones muy buenas y productivas sobre una resolución completa y total de nuestras hostilidades en Medio Oriente“, informó Trump en su red social.
“Basándome en el tono de estas conversaciones profundas, detalladas y constructivas, que continuarán durante toda la semana, he instruido al Departamento de Guerra para que posponga cualquier ataque militar contra centrales eléctricas iraníes e infraestructuras energéticas durante un período de cinco días, siempre que se cumplan las reuniones y discusiones en curso”, agregó el mandatario.

La publicación de Trump contradice una declaración que publicó en su misma red social el día anterior, cuando el presidente prometió que Estados Unidos destruiría las centrales eléctricas de Irán si el estrecho de Ormuz no se abría por completo en un plazo de 48 horas.
Una fuente iraní negó posteriormente que Estados Unidos e Irán estuvieran manteniendo conversaciones para poner fin a la guerra: “No hay contacto directo con Trump, ni siquiera a través de intermediarios. Trump se echó atrás tras enterarse de que nuestros objetivos serían todas las centrales eléctricas de Asia Occidental”, declaró la fuente anónima a la agencia de noticias Fars, afiliada al Estado iraní.
A partir del anuncio de Trump, los precios del petróleo cayeron, reflejando las expectativas del mercado de una posible distensión en la región. El petróleo cayó más de un 13 %, mientras que los futuros del crudo Brent habían bajado unos 17 dólares, o un 15 %.