El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en las últimas horas que las conversaciones con Irán sobre la prórroga del alto el fuego se reanudarían el martes, mientras que la República Islámica indicó que no tenía previsto enviar una delegación y se mostró pesimista sobre las perspectivas de las negociaciones.
Trump declaró a Fox News que los enviados de la Casa Blanca, Jared Kushner y Steve Witkoff, se dirigirían a la capital pakistaní, Islamabad, para las negociaciones, y que, si Teherán no aceptaba un acuerdo, todo Irán sería “volado por los aires”. El mandatario aseguró que los puentes y las centrales eléctricas de Irán serían el objetivo, repitiendo su amenaza de atacar infraestructuras civiles —planes que parecían haberse suspendido tras alcanzarse el alto el fuego hace casi dos semanas. La tregua expirará el miércoles si no se acuerda una prórroga.
Trump declaró que exige a Irán que reabra el estrecho de Ormuz y renuncie a su uranio altamente enriquecido, una exigencia a la que Teherán no ha accedido.
Irán ha negado sistemáticamente que pretenda adquirir armas nucleares. Sin embargo, ha enriquecido uranio hasta niveles que no tienen aplicación pacífica, ha impedido que los inspectores internacionales comprueben sus instalaciones nucleares y ha ampliado su capacidad en materia de misiles balísticos, todo ello mientras amenazaba repetidamente a lo largo de los años con aniquilar a Israel.
Contrariamente a lo afirmado por Trump, los medios estatales iraníes informaron el domingo por la noche de que Teherán no tenía previsto participar en nuevas conversaciones. “Actualmente no hay planes de participar en la próxima ronda de conversaciones entre Irán y EE. UU.”, afirmó la cadena estatal IRIB, citando fuentes iraníes.
Por otra parte, las agencias de noticias Fars y Tasnim, citando fuentes anónimas, afirmaron que Teherán aún no ha decidido si participará. Fars citó a una fuente que afirmaba que el levantamiento del bloqueo estadounidense sobre los puertos iraníes – que se impuso como respuesta al cierre del estrecho de Ormuz por parte del régimen – es una condición previa para las conversaciones.
Tras la entrevista del domingo, Trump reiteró sus amenazas en Truth Social: “Estamos ofreciendo un ACUERDO muy justo y razonable, y espero que lo acepten porque, si no lo hacen, Estados Unidos va a destruir todas y cada una de las centrales eléctricas y todos y cada uno de los puentes de Irán. ¡SE ACABÓ LO DE SER EL CHICO BUENO!”, advirtió. “¡ES HORA DE QUE LA MÁQUINA ASESINA DE IRÁN LLEGUE A SU FIN!”, concluyó.
Israel cree que Trump sí quiere alcanzar una solución negociada y que, si no lo consigue esta semana, las partes prorrogarán el alto el fuego para dar margen a la consecución de un acuerdo. De todas formas, el Canal 12 de Israel aseguró que se ha preparado una serie de objetivos iraníes para atacar si las negociaciones fracasan.
En este sentido, el primer ministro Benjamin Netanyahu insistió en que el esfuerzo conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán “aún no ha terminado”, en un discurso pronunciado el domingo junto al presidente argentino Javier Milei. “En cualquier momento podrían producirse nuevos acontecimientos. Alcanzaremos nuestros objetivos y traeremos más esperanza y más luz a los pueblos libres del mundo”, aseguró.
Por su parte, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, declaró el domingo que Trump carece de legitimidad para privar a Teherán de sus supuestos derechos nucleares. “Trump dice que Irán no puede hacer uso de sus derechos nucleares, pero no dice por qué delito. ¿Quién es él para privar a una nación de sus derechos?”, afirmó Pezeshkian.
Según los informes, los principales puntos de desacuerdo en las negociaciones siguen siendo las ambiciones nucleares de Irán y el estrecho de Ormuz.
Al margen de un foro diplomático celebrado en Turquía, el viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Saeed Khatibzadeh, declaró el domingo a The Associated Press que su país aún no estaba preparado para celebrar una nueva ronda de conversaciones presenciales con Estados Unidos.
Khatibzadeh también afirmó que su país no entregará su uranio enriquecido a Estados Unidos, rechazando así las afirmaciones de Trump.
Las fuerzas armadas iraníes hicieron dar media vuelta a dos petroleros que intentaban transitar por el estrecho de Ormuz tras emitir advertencias, informó la agencia Tasnim, señalando que se trataba de una consecuencia del continuo bloqueo marítimo de Estados Unidos contra Irán.
Los buques, que navegaban bajo pabellón de Botsuana y Angola, se vieron obligados a cambiar de rumbo tras lo que el informe describió como un “tránsito no autorizado” por esta vía navegable estratégica.
El viernes, Teherán había declarado abierto el estrecho tras alcanzarse un alto el fuego en la guerra de Israel contra Hezbollah, desencadenada por los implacables ataques con cohetes y drones del grupo terrorista contra el norte de Israel.
La apertura del estrecho provocó euforia en los mercados mundiales y provocó una caída de los precios del petróleo, pero ante la insistencia de Trump en que el bloqueo de los puertos iraníes continuaría hasta que se alcanzara un acuerdo para poner fin a la guerra en general, Teherán anunció que volvería a cerrar el estrecho.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán declaró el domingo que el bloqueo naval estadounidense de los puertos iraníes constituía una violación del alto el fuego, así como un acto “ilegal y criminal”.