En la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, denunció que el reciente reconocimiento de un Estado palestino por parte de varios países constituye una “sumisión a las demandas de rescate de Hamas”, una medida que, en sus palabras, “recompensa al grupo terrorista y fomenta el conflicto”. Así lo afirmó Trump durante su intervención en la sede de la ONU en Nueva York el 23 de septiembre de 2025, según recogió The Times of Israel.
El mandatario estadounidense criticó con dureza a los gobiernos occidentales que han dado pasos hacia el reconocimiento unilateral de Palestina en los días previos a la Asamblea. “Ahora, como si quisieran alentar la continuación del conflicto, algunos miembros de este organismo buscan reconocer unilateralmente un Estado palestino”, declaró Trump ante los delegados internacionales. El presidente subrayó que “las recompensas serían demasiado grandes para los terroristas de Hamas por sus atrocidades. Esto sería una recompensa por estas horribles atrocidades, incluido el 7 de octubre, incluso cuando se niegan a liberar a los rehenes o aceptar un alto el fuego”, y añadió: “Esto podría haberse resuelto hace mucho tiempo”.
En relación con la situación en Gaza, Trump aseguró que ha estado “profundamente involucrado” en los esfuerzos para lograr un acuerdo de alto el fuego y la liberación de rehenes. El presidente responsabilizó directamente a la organización islamista de obstaculizar cualquier avance: “Desafortunadamente, Hamas ha rechazado repetidamente ofertas razonables para hacer la paz”, afirmó Trump en su discurso. “No podemos olvidar el 7 de octubre, ¿verdad?”, insistió, en referencia al ataque que desencadenó la guerra actual.
El presidente estadounidense reiteró su exigencia de que todos los rehenes sean liberados de inmediato, en contraste con los acuerdos anteriores que contemplaban liberaciones escalonadas. “Tenemos que detener la guerra en Gaza de inmediato”, sostuvo Trump. “Debemos negociar la paz de inmediato. Tenemos que recuperar a los rehenes”, reclamó ante la Asamblea.
En otro tramo de su intervención, Trump se refirió a la situación de los cautivos en Gaza, señalando que “hay 20 rehenes vivos y los restos de 38 cautivos asesinados que están siendo retenidos en Gaza, y todos deben ser devueltos”. Según datos de las autoridades israelíes, actualmente hay 48 rehenes en manos de Hamas: 20 se cree que están vivos, dos más generan gran preocupación por su estado y 26 han sido confirmados como fallecidos.
La postura de Trump fue respaldada por el Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos, que celebró su “determinación” para reactivar las negociaciones entre Israel y Hamas. “El tiempo se agota. Ha llegado el momento de actuar, de alcanzar un acuerdo integral para el retorno de los 48 rehenes y el fin de la guerra en Gaza”, expresó el Foro en un comunicado recogido por The Times of Israel. “Llamamos a Trump a exigir el regreso de Israel a las negociaciones sobre la base de los principios conocidos para el retorno de todos los rehenes y el fin de la guerra”.
En cuanto a la política internacional, Trump reiteró su posición sobre Irán y la amenaza nuclear. “El principal patrocinador mundial del terrorismo nunca debe tener el arma más peligrosa”, advirtió Trump. El presidente explicó que, poco después de asumir el cargo, envió una carta al líder supremo iraní con una “oferta generosa” y una promesa de cooperación total a cambio de la suspensión del programa nuclear iraní. “La respuesta del régimen fue continuar con sus constantes amenazas a sus vecinos y a los intereses de Estados Unidos en la región y a algunos grandes países que están muy cerca”, relató Trump. Como consecuencia, afirmó, Estados Unidos recurrió a la fuerza militar.
Durante su discurso, Trump también defendió su papel en la resolución de disputas globales, calificó el cambio climático como “el mayor fraude”, acusó a la ONU de “financiar un asalto” contra Occidente al apoyar a los migrantes y advirtió a las naciones europeas que “van camino al infierno” por no aplicar políticas migratorias más restrictivas.