Luego de que se conocieran las escalofriantes imágenes del ataque con un arma blanca contra dos judíos en el barrio de Golders Green de Londres, de gran población judía, un grupo terrorista proiraní se adjudicó el atentado. Harakat Ashab al-Yamin al-Islamia (conocido por sus siglas HAYI, o “Movimiento Islámico de los Compañeros de la Derecha”) admitió su responsabilidad por el apuñalamiento, cuyo autor fue detenido por la Policía londinense y está acusado de intento de homicidio.
HAYI es un grupo extremista proiraní surgido en marzo de 2026, acusado de llevar a cabo una ola de ataques antisemitas contra escuelas, sinagogas e instituciones judías en Europa (Reino Unido, Bélgica, Holanda). Opera principalmente a través de Telegram y se sospecha que son una fachada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Iraní.
🚨 WATCH: The moment a Jewish man is stabbed in the Golders Green attack pic.twitter.com/GRHt8j4l86
— Politics UK (@PolitlcsUK) April 29, 2026
“Los sionistas fueron blanco de nuestros lobos solitarios en la zona de Golders Green, en Londres. El acto heroico dejó a dos sionistas gravemente heridos y al borde de la muerte”, se lee en una declaración del video difundido por el grupo terrorista. “Históricamente, los judíos son los asesinos de Jesucristo, y hoy los sionistas son los asesinos de mujeres y niños inocentes. Hacemos un llamado a todas las personas libres del mundo, especialmente a los musulmanes, para que lleven a cabo operaciones de calidad en defensa de la humanidad, la Palestina ocupada, la mezquita de Al-Aqsa y los prisioneros. Además, cualquiera que sea capaz de matar sionistas no debe dudar”, agrega el indignante video.
Según la patrulla vecinal Shomrim, el agresor, de 45 años, corrió por una calle intentando apuñalar a residentes judíos, antes de que sus voluntarios y la policía lo detuvieran. Cuando llegaron las autoridades, la Policía Metropolitana informó que el sospechoso intentó apuñalar a los agentes y fue electrocutado con una pistola Taser antes de ser arrestado.
Las dos víctimas, Nachman Moshe ben Chaya Sarah, de 76 años, y Moshe ben Baila, de 34, fueron atendidas por Hatzalah en el lugar de los hechos y se encuentran en condición estable en el hospital.
La Policía Antiterrorista está a cargo de la investigación para esclarecer las circunstancias, y el subcomisario de Operaciones Especializadas de la Policía Metropolitana, Laurence Taylor, confirmó que el suceso ha sido declarado oficialmente como un incidente terrorista. Este es el segundo ataque terrorista declarado contra la comunidad judía británica en siete meses, tras el atentado islamista perpetrado en la sinagoga de Heaton Park en octubre, en el que murieron dos personas.
El primer ministro Keir Starmer dijo el miércoles en el Parlamento que el ataque era “profundamente preocupante” y que el Reino Unido debe ser “absolutamente claro en nuestra determinación de hacer frente a cualquiera de estos delitos, de los que hemos visto demasiados recientemente”.
El premier, sin embargo, fue abucheado al llegar al lugar del ataque este jueves. Imágenes difundidas en las redes sociales registraron al mandatario arribando al lugar del apuñalamiento y siendo recibido por una pequeña multitud judía con pancartas pidiendo acciones firmes contra el antisemitismo.
🚨 BREAKING: Keir Starmer is booed by Jewish people as he arrives near the Golders Green terror attack scene
— Politics UK (@PolitlcsUK) April 30, 2026
🎥 Paul Brand pic.twitter.com/jRSJ2yCArc
Por su parte, la ministra de Relaciones Exteriores, Yvette Cooper, calificó el hecho de “ataque antisemita atroz” y subrayó que la comunidad judía en Gran Bretaña debe poder vivir con seguridad y sin miedo. El alcalde de Londres, Sadiq Khan, elogió el heroísmo y las acciones de los voluntarios de Shomrim y Hatzalah: “La comunidad judía de Londres ha sido blanco de una serie de impactantes ataques antisemitas. No debe haber absolutamente ningún lugar para el antisemitismo en la sociedad”.
El presidente de la Organización Sionista Mundial, Yaakov Hagoel, quien se encontraba en Londres en el momento del ataque, instó a Starmer y a Khan a tomar medidas contra el antisemitismo en el Reino Unido. “La incitación contra los judíos puede costar vidas, y estamos viendo sus consecuencias en este mismo momento, aquí en las calles de Londres. Estamos trabajando junto con las autoridades para erradicar este terrible fenómeno y permitir que los judíos de todo el mundo puedan caminar de manera segura y pacífica”, afirmó Hagoel.
El incidente se produjo pocos días después de un ataque incendiario perpetrado el lunes contra un muro conmemorativo dedicado a los manifestantes iraníes asesinados por el régimen islámico en el barrio de Golders Green. El incendio fue el último de una oleada de ataques contra lugares de culto judíos, israelíes y de disidentes iraníes que comenzó en la misma zona.
El 23 de marzo, cuatro ambulancias de Hatzalah en Golders Green fueron incendiadas. El 15 de abril, unos pirómanos intentaron atacar la Sinagoga Reformista de Finchley colocando botellas con acelerantes junto a la sinagoga y lanzándole un ladrillo.
Más tarde ese mismo día, se produjo un intento de incendio contra la oficina de Iran International, en el que los presuntos pirómanos lanzaron un contenedor en llamas al estacionamiento del medio de comunicación. El fuego se apagó por sí solo.
Un edificio que en su día fue la sede de un grupo judío, y en cuya ventana aún figura el nombre de la organización, fue objeto de un intento de incendio el pasado viernes.
Ese mismo día, se descubrieron frascos llenos de sustancias desconocidas en las inmediaciones de la embajada israelí. El supuesto grupo de fachada iraní HAYI afirmó que utilizaron drones para lanzar materiales peligrosos sobre la embajada, pero la Policía Metropolitana determinó que se trataba de materiales inofensivos.