Este 7 de octubre se cumplen dos años de la masacre perpetrada por Hamas en las comunidades del sur de Israel, cuando miles de terroristas irrumpieron en la zona, asesinaron a más de 1.200 personas y secuestraron a 251, entre ellos civiles, niños y adultos mayores, y soldados. Hace dos años, la sociedad israelí -y los judíos del mundo- quedaron marcados de forma profunda e irreversible. 48 secuestrados siguen en Gaza.

Durante el ataque, las sirenas sonaron por el lanzamiento de misiles mientras decenas de comunidades fronterizas con Gaza fueron tomadas por la fuerza. Kibutzim como Nir Oz, Be’eri, Kfar Aza y Nahal Oz experimentaron escenas de extrema violencia: incendios en casas y automóviles, saqueos, asesinatos de civiles en sus propios hogares y personas tomadas como rehenes.

El horror se extendió también al festival Nova, cerca del kibutz Re’im, donde aproximadamente 364 asistentes fueron asesinados y al menos 44 secuestrados. Muchos murieron al intentar huir por la ruta 232, donde se hallaron cuerpos, vehículos incendiados y personas asesinadas en refugios antibombas.

El ataque de Hamas incluyó graves agresiones sexuales como parte de su táctica de terror. En el festival Nova, así como en bases militares y kibutzim como Re’im, Nir Oz y Kfar Aza, se denunciaron violaciones en grupo, mutilaciones, uso de objetos durante los abusos y asesinatos de las víctimas durante o después de estos hechos. Testimonios de rehenes liberados confirmaron que las víctimas de estos crímenes iban desde niñas hasta mujeres adultas, que en muchos casos fueron obligadas a desnudarse o atadas, sufriendo humillaciones extremas.
Ese día, los terroristas de Hamas desfilaron con cuerpos de civiles y soldados por las calles de Gaza.
La posibilidad de paz

En este segundo aniversario del brutal ataque resurge la esperanza de alcanzar por fin una cuerdo que libere a todos los secuestrados. el presidente norteamericano Donald Trump lidera, junto al ex primer ministro británico Tony Blair, la iniciativa de un plan de paz compuesto por veinte puntos. Esta propuesta fue reconocida como la más ambiciosa desde el inicio de la guerra y obtuvo el respaldo de la mayoría de los países musulmanes influyentes.
Actualmente, el plan se encuentra en proceso de negociación en Egipto, donde Israel ya aceptó la propuesta formalmente y Hamas ha mostrado acuerdo con varios puntos del documento. Las conversaciones en territorio egipcio son decisivas para acercar posturas y buscar un acuerdo definitivo entre las partes involucradas.
Ejes y garantías del plan de paz
- Liberación de rehenes y desarme total de Hamas, así como su renuncia al rol político en el futuro de Gaza.
- Ningún palestino será expulsado de Gaza y quienes abandonaron el enclave podrán regresar con plenas garantías, evitando los desplazamientos forzados.
- Retiro progresivo de fuerzas israelíes, condicionado a la desmilitarización total de Gaza tras su salida.
- Reconstrucción internacional: Inversión en infraestructura, hospitales y servicios públicos para normalizar la vida en la Franja.
- Amnistía para terroristas de Hamas que acepten las condiciones, con la opción de permanecer bajo el nuevo orden o abandonar Gaza sin temor a represalias.
- Administración inicial tecnocrática e internacional, formada por un comité palestino bajo supervisión internacional. Tanto Trump como Blair participarían en la Junta para la Paz encargada de esta etapa.
- Transición al autogobierno palestino, en caso de que la Autoridad Nacional Palestina complete reformas determinadas en el acuerdo.
- Posibilidad de un Estado palestino, supeditada al cumplimiento de condiciones estrictas de gobernabilidad y seguridad. El gobierno de Benjamin Netanyahu aceptó esta cláusula tras años de resistencia a tal reconocimiento.
La iniciativa cuenta con el apoyo de Arabia Saudita, Egipto, Jordania, Turquía, Indonesia, Pakistán y Qatar, que han manifestado públicamente su respaldo. El papel de Qatar es especialmente relevante, ya que alberga la sede central de Hamas en Doha y ejerce una presión directa sobre la dirigencia del grupo para que acepte el acuerdo.
Qatar respalda el plan en el marco de un pacto de seguridad firmado con Trump, que garantiza protección frente a acciones militares israelíes y refuerza la cooperación en seguridad regional. El proceso negociador que se desarrolla en Egipto marca una de las oportunidades más claras para avanzar hacia un cese genuino de las hostilidades y un nuevo orden sostenible para Gaza.