La llegada de Steve Witkoff, enviado especial de Estados Unidos, y Jared Kushner, alto asesor de la Casa Blanca, a Israel este lunes 20 de octubre de 2025, representa un nuevo esfuerzo de Washington para sostener el alto el fuego en Gaza. Su visita se produce en un contexto de máxima tensión, apenas un día después de que un ataque mortal contra soldados israelíes y la posterior respuesta militar pusieran en riesgo la tregua y la entrada de ayuda humanitaria a la Franja.
Esta semana se espera también la visita a Israel del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, para supervisar el cumplimiento de la tregua, en vigor desde el pasado 10 de octubre, y reunirse con las autoridades locales.
La presencia de Witkoff y Kushner forma parte de una ofensiva diplomática estadounidense para evitar el colapso del cese de hostilidades, que ya había mostrado signos de debilidad tras los recientes enfrentamientos. Ambos funcionarios tienen previsto mantener reuniones con autoridades israelíes para supervisar la reimplementación de la ayuda humanitaria y revisar el cumplimiento del acuerdo de alto el fuego, en un momento en que la presión internacional resulta decisiva para destrabar el paso de suministros hacia Gaza.
El detonante de la crisis más reciente fue un incidente violento en la frontera sur de Gaza, en que terroristas de Hamas intercambiaron disparos con soldados israelíes. Las Fuerzas de Defensa de Israel responsabilizaron al grupo terrorista de romper la tregua, lo que desencadenó una serie de ataques aéreos sobre la Franja. Portavoces militares detallaron que los bombardeos se dirigieron contra posiciones y comandantes de Hamas, responsables de lanzar un misil antitanque y atacar a tropas israelíes, con un saldo de al menos dos soldados israelíes muertos.
La respuesta militar incluyó ataques sobre túneles, arsenales y un antiguo colegio utilizado como refugio para desplazados.
Tras confirmar el cese de los combates, Israel anunció la reanudación del acceso de ayuda humanitaria a Gaza. La medida incluye la entrada de alimentos, medicinas y combustible, aunque el paso de Rafah, bajo control egipcio, permanecerá cerrado hasta que Hamas entregue los cuerpos de los rehenes que mantiene en Gaza.