El Departamento de Estado de los Estados Unidos confirmó que acogerá la tercera ronda de conversaciones entre representantes de Israel y el Líbano los días 14 y 15 de mayo.
Las dos reuniones anteriores en Washington se celebraron a nivel de embajadores, ya que Beirut se ha resistido a la presión de Estados Unidos para que el presidente libanés, Joseph Aoun, se reúna con el primer ministro Benjamin Netanyahu.
Aoun ha declarado que un encuentro de tan alto nivel no sería apropiado antes de que las partes alcancen un acuerdo de seguridad y de que Israel cese sus ataques en el Líbano.
Las partes han estado discutiendo un marco para un eventual acuerdo de paz que contemplaría la retirada de Israel del Líbano y el desarme de Hezbollah por parte de un Líbano fortalecido, así como la normalización de las relaciones diplomáticas entre Jerusalén y Beirut.
En la reunión anterior, celebrada el 23 de abril, Estados Unidos anunció una prórroga de tres semanas del alto el fuego entre Israel y Hezbolá.
Esa tregua no se ha dejado sentir en el sur del Líbano, donde Israel ha seguido atacando a miembros e infraestructuras de Hezbolá, y el grupo terrorista respaldado por Irán lanza ataques tanto contra el norte de Israel como contra las tropas israelíes que han establecido una zona de amortiguación de seis millas más allá de la frontera, que según Jerusalén tiene como objetivo proteger a las comunidades del norte del fuego enemigo.
Si bien Estados Unidos ha dado luz verde a los ataques israelíes en el Líbano contra objetivos que Jerusalén considera una amenaza, ha puesto un límite a los ataques en Beirut, que hasta el miércoles no había sido atacada desde principios de abril. Israel afirmó que el ataque tenía como objetivo a un miembro de Hezbolá responsable de planear ataques contra las fuerzas israelíes.