Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que el cuerpo de Ran Gvili, el último rehén que permanecía en manos de Hamas, fue localizado en la Franja de Gaza. Su familia fue notificada mientras que su cuerpo será trasladado a Israel para su debida sepultura.
Gvili era el último rehén que quedaba por recuperar desde la invasión y masacre perpetrada por Hamas el 7 de octubre de 2023 en el sur de Israel, en la que fueron secuestrados 251 rehenes. Esto significa que, por primera vez en más de una década, no quedará ningún rehén retenido en manos terroristas en la Franja.
El rehén fallecido, el SG1C Ran Gvili, ha sido identificado y será devuelto para su entierro.
— FDI (@FDIonline) January 26, 2026
Según la información e inteligencia disponible, el SG1C Ran Gvili, de 24 años, quien sirvió en las Fuerzas Especiales de la Policía de Israel, cayó en combate en la mañana del 7 de… https://t.co/TuyKVkULk5 pic.twitter.com/PB6PNZZDs8
Gvili, un policía de 24 años, murió defendiendo el kibutz Alumim, en el sur de Israel, durante el ataque liderado por Hamas el 7 de octubre de 2023, que desencadenó la guerra en Gaza. El sargento primero de la unidad Negev del Distrito Sur de la Policía de Israel se encontraba en su casa mientras se recuperaba de una lesión en su hombro, pero al enterarse del ataque se puso su uniforme y salió a combatir a los terroristas.
De camino, se encontró con los terroristas de Hamas y luchó con valentía y determinación en primera línea, a la entrada del kibutz Alumim. Por esa razón, los miembros de la comunidad del kibutz le dieron más tarde el nombre de “Ran, el defensor de Alumim”.
Tras varios meses, las evaluaciones concluyeron que, tras una feroz batalla y solo después de que se le acabara la munición, Ran cayó en combate y fue secuestrado y llevado a Gaza.
Luego de conocerse la noticia, el Foro de Familias de Secuestrados publicó un comunicado en el que celebró la noticia. “Ran se sentía muy orgulloso de ser policía y de llevar el uniforme azul. Con sus anchos hombros y su radiante sonrisa, era todo corazón. Un verdadero amigo, querido por todos. Amaba la vida, era un joven de profundos valores, siempre hablaba de tú a tú y tenía una presencia poderosa pero tranquila. Ran, que tenía 24 años en el momento de su muerte, deja a sus padres, Talik e Itzik, a su hermano Omri, a su hermana Shira y a una extensa familia”.