Luego de la recuperación por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) del cuerpo de Ran Gvili, el último rehén en manos de Hamas en Gaza, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, destacó la colaboración del grupo terrorista palestino para hallar los restos, a la vez que advirtió que ahora debe desarmarse. “Trabajaron muy duro para recuperar el cuerpo, colaboraron con Israel. Ahora deben dejar las armas tal y como prometieron”, dijo Trump en una entrevista con el sitio web de noticias Axios.
Las autoridades israelíes han descrito los esfuerzos del ejército israelí para localizar los restos del sargento mayor de la policía israelí Ran Gvili después de que el ejército iniciara una búsqueda durante el fin de semana en un cementerio musulmán de la ciudad de Gaza, gracias a nueva información de inteligencia, pero no han mencionado la ayuda de Hamas. Sin embargo, más funcionarios estadounidenses afirmaron que el grupo terrorista aportó información relevante.
“Esto es más grande de lo que la gente cree. Más allá de la familia Gvili y de la gente en Israel, nadie creía que lograríamos traer de vuelta a todos los rehenes. Fue un gran momento”, señaló Trump.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, calificó el retorno de los restos como “un enorme logro en materia de política exterior” y sostuvo que Trump “hizo posible lo imposible” al cerrar el capítulo de los rehenes.
El lunes por la mañana, el principal asesor y yerno de Trump, Jared Kushner, elogió la coordinación entre Estados Unidos, Israel, Egipto, Turquía, Qatar y “muchos habitantes de Gaza cooperativos” que ayudaron a localizar y repatriar los cuerpos de todos los rehenes fallecidos desde Gaza.
No dio más detalles sobre esos esfuerzos, pero el medio de comunicación Ynet informó el viernes que un informante palestino recuperó el cadáver del sargento Oron Shaul de un frigorífico cerrado con llave en enero de 2025, lo envolvió en una alfombra y lo llevó en sus hombros durante un kilómetro y medio hasta las tropas de las FDI en Gaza.
Casi una docena de países han manifestado su rechazo o han rechazado explícitamente las invitaciones de los Estados Unidos para formar parte de la Junta de Paz, entre ellos Francia, Alemania, Grecia, Italia, Noruega, Eslovenia, Suecia, el Reino Unido y Ucrania. Otros aún no han respondido a la invitación, como China, Croacia, Chipre, India, la Unión Europea, Rusia y Singapur. De América Latina, el único país que se unió fue Argentina.
Aunque el Consejo de Seguridad de la ONU otorgó a la Junta de Paz un mandato de dos años para supervisar la gestión posguerra de Gaza, los estatutos del organismo liderado por Trump no mencionan la Franja.