Este martes, el Líbano e Israel mantienen en Washington las primeras conversaciones diplomáticas directas en décadas, tras más de un mes de guerra entre Israel y el grupo militante Hezbollah que ha sacudido al país mediterráneo y generado desplazados a ambos lados de la frontera. El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, participará en las conversaciones entre el embajador de Israel en EE.UU., Yechiel Leiter, y la embajadora del Líbano, Nada Hamadeh Moawad, para buscar acercar posiciones tendientes a poner fin a la guerra.
Si bien Irán ha establecido como requisito que se detengan todos los combates incluyendo al Líbano como condición para dialogar con los Estados Unidos, el gobierno libanés insiste en representarse a sí mismo. Hezbollah, respaldado por Irán, sigue atacando con drones, cohetes y artillería el norte de Israel.
Los gobiernos israelí y libanés se reúnen entonces en la capital estadounidense para discutir formas de garantizar la seguridad a largo plazo en la frontera norte de Israel y el apoyo al Líbano que busca tomar el control de su territorio y su futuro político de manos de Hezbollah, dijo un funcionario del Departamento de Estado de EE.UU. citado por agencias internacionales.
Serán las primeras conversaciones entre ambos desde 1993. Las máximas autoridades políticas del Líbano, críticas con la decisión de Hezbollah de disparar cohetes hacia Israel el 2 de marzo en solidaridad con Irán, propusieron rápidamente conversaciones directas en un intento de detener la escalada, con la esperanza de que Israel no lanzara su invasión terrestre.
Beirut quiere una tregua como requisito previo para las conversaciones, similar a las negociaciones mediadas por Pakistán entre los EE.UU. e Irán. “La destrucción de los territorios libaneses por parte de Israel no es la solución, ni dará ningún resultado”, dijo el lunes el presidente Joseph Aoun, quien llegó al poder prometiendo desarmar a los grupos no estatales, incluido Hezbollah. Las soluciones diplomáticas han demostrado consistentemente ser el medio más eficaz para resolver conflictos armados a nivel mundial.
Por su parte, Shosh Bedrosian, portavoz del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, aseguró que no discutirán un alto el fuego con Hezbollah, “que continúa llevando a cabo ataques indiscriminados contra Israel y nuestros civiles”.
El secretario general de Hezbollah, Naim Kassem, pidió en un discurso a los máximos representantes del Líbano que cancelen las conversaciones. Hezbollah quiere volver al acuerdo de 2024 bajo el cual las conversaciones se llevaron a cabo indirectamente con los EE.UU., Francia y la misión de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en el sur del Líbano como mediadores.