Mientras Trump amenaza a Irán con iniciar un conflicto bélico a gran escala si el régimen se niega a desarmar su plan nuclear, los hospitales del Estado de Israel se están preparando para una situación de emergencia si estalla una guerra prolongada con la República Islámica. Según informan los medios de comunicación hebreos, el sistema sanitario israelí se está preparando con hospitales subterráneos y reduciendo los pacientes en hospitales, trasladando a sus hogares a aquellos que pueden continuar sus tratamientos fuera del centro médico.
Las autoridades sanitarias también están evaluando la posibilidad de trasladar a médicos del centro del país, donde hay más profesionales en relación con el tamaño de la población, a hospitales de la periferia.
Además, el centro médico Assuta Ramat HaHayal ha construido y preparado un hospital subterráneo en Tel Aviv con capacidad para 200 camas, en respuesta a una solicitud del Ministerio de Sanidad para estar preparados en caso de emergencia, según el Canal 12. El nuevo hospital subterráneo recibirá a pacientes de hospitales públicos que no estén lo suficientemente protegidos.
El hospital bajo tierra también cuenta con un sistema de apoyo y un completo sistema de quirófanos protegidos en la superficie para recibir a pacientes trasladados desde otros hospitales para cirugías largas y complejas, si fuera necesario.
Durante la guerra de 12 días con Irán el pasado mes de junio, un misil balístico impactó en el Centro Médico Universitario Soroka de Beersheba, causando daños pero sin provocar heridos.
Mientras tanto, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, está frustrado con “los límites de la influencia militar” contra Irán, según informó el martes CBS News, citando múltiples fuentes familiarizadas con el asunto. De acuerdo al reporte, los asesores han comunicado al presidente estadounidense que es poco probable que unos ataques limitados contra Irán sean decisivos y que existe el riesgo de que se produzca una escalada hacia un conflicto más amplio.
Trump está considerando lanzar un ataque limitado contra Irán en un futuro inmediato para presionar a Teherán a que acepte sus demandas nucleares. Si la República Islámica sigue resistiéndose, ese ataque podría ir seguido de una campaña mucho más amplia que podría tener como objetivo un cambio de régimen, según los informes.
Irán ha advertido de que incluso un ataque limitado de Estados Unidos provocaría una fuerte respuesta militar.