“No permitiremos la reapertura del puerto de Eilat y nuestra postura es firme”, declaró Abdulmalik Badredín al Huti, jefe terrorista de los hutíes de Yemen, en un mensaje transmitido por la cadena Al Masirah. Esta advertencia, emitida tras una semana en la que el grupo terrorista chiita alineado con Irán reivindicó 45 operaciones con misiles hipersónicos, drones y embarcaciones no tripuladas, marca una nueva escalada en la campaña marítima contra barcos con destino o vínculos con Israel en el mar Rojo, el golfo de Adén y el mar Arábigo.
Se trata de una amenaza explícita de los hutíes de intensificar los ataques a cualquier embarcación que cruce estos corredores marítimos si mantiene lazos comerciales con Israel. Al Huti subrayó que los recientes ataques constituyen “una lección clara para todas las compañías navieras que transportan mercancías para Israel”, y advirtió que la prohibición de paso sigue plenamente vigente. Desde finales de 2023, los hutíes han declarado estas rutas como zona prohibida para barcos que se dirijan a puertos israelíes o mantengan cualquier tipo de conexión económica con las autoridades de ese país.

En la última semana, la ofensiva hutí se tradujo en el hundimiento de dos cargueros de bandera liberiana. El Eternity C, operado por una compañía griega, se hundió tras dos días de ataques frente a las costas de Yemen, en el sur del mar Rojo, una zona bajo fuerte control de la milicia. La misión naval de la Unión Europea en el mar Rojo, Aspides, confirmó el rescate de diez tripulantes, mientras que otros marineros permanecen desaparecidos y cuatro personas murieron. El día anterior, el carguero MV Magic Seas también fue alcanzado por proyectiles y se hundió; en esa ocasión, la operación ‘Atalanta’ de la Unión Europea intervino para evacuar a 22 tripulantes.
Al Huti afirmó que los ataques continuarán mientras Israel mantenga sus operaciones militares en Gaza. El líder terrorista denunció que “algunas compañías navieras han comenzado a violar la prohibición y a enviar barcos al puerto de Eilat, ignorando la prohibición y creyendo que puede pasar desapercibida”.
El grupo terrorista hutí, que controla la capital Saná y amplias zonas del norte y oeste de Yemen desde 2015, ha lanzado ataques con misiles y drones contra territorio israelí y embarcaciones que, según sus propios criterios, están vinculadas a intereses israelíes. Entre los objetivos señalados figuran el puerto de Eilat, el aeropuerto internacional Ben Gurion y otras instalaciones en Israel.
Las fuerzas armadas de Israel, Estados Unidos y el Reino Unido han ejecutado múltiples ataques aéreos contra posiciones hutíes en Yemen, impactando infraestructura portuaria, aeropuertos, plataformas de lanzamiento de misiles y otros blancos identificados como centros de actividad hostil.
Desde el inicio de la campaña naval en noviembre de 2023, los hutíes han atacado decenas de embarcaciones civiles, lo que ha provocado la alteración de rutas comerciales, la suspensión de operaciones por parte de grandes navieras y el aumento de los costos logísticos a escala global.