El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, comunicó este jueves que su gobierno mantiene conversaciones con las nuevas autoridades de Siria para establecer una zona desmilitarizada en el sur del país árabe, así como un corredor humanitario que permita llevar ayuda a la localidad drusa de la región. Esta declaración constituye el primer reconocimiento público de negociaciones directas entre ambos países desde la instauración de las autoridades de transición en Siria.
Netanyahu realizó el anuncio frente a representantes de la comunidad drusa en el norte de Israel tras una visita a la localidad de Julis. Durante el acto, enfatizó que “estas conversaciones se están llevando a cabo en este mismo momento”, en referencia a los intercambios diplomáticos con el gobierno sirio actualmente en funciones.
La agencia estatal siria Sana informó sobre una reunión celebrada el 19 de agosto en París entre el ministro de Relaciones Exteriores sirio, Asad Al Shaibani, y una delegación israelí. El encuentro, confirmado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia a la agencia AFP, contó además con la mediación de Estados Unidos y sigue a una primera cita producida el 24 de julio. Durante estas conversaciones, las partes abordaron “asuntos relacionados con el refuerzo de la estabilidad en la región y el sur de Siria”.
Israel y Siria se encuentran en situación de guerra técnica desde hace varias décadas. A raíz de la intervención israelí en los enfrentamientos que desde el mes de julio han sacudido Sueida, provincia mayoritariamente drusa, el diálogo bilateral cobró nueva relevancia. En la zona convergen intereses de la minoría drusa, el gobierno de transición sirio y facciones islamistas que derrocaron al dictador Bashar al Assad el pasado diciembre.
En sus declaraciones, Netanyahu detalló que las prioridades de su gobierno en este contexto son la creación de la zona desmilitarizada desde los Altos del Golán ocupados por Israel hasta Damasco y garantizar la seguridad de la comunidad drusa en Sueida. Insistió en que, a pesar de mantener las conversaciones, mantiene la cautela sobre los avances: “No soy ingenuo y tengo en cuenta con quién estamos tratando”. El político citó además su coincidencia con el presidente estadounidense Donald Trump en aplicar “la paz mediante la fuerza” en la región.