El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, lanzó una advertencia directa al gobierno de Siria en medio de la escalada de violencia en la ciudad de Sweida, de mayoría drusa. “El régimen sirio debe dejar en paz a los drusos en Sweida y retirar sus fuerzas. Como hemos dejado claro y advertido, Israel no abandonará a los drusos en Siria y hará cumplir la política de desmilitarización que hemos decidido”, afirmó Katz en una declaración oficial difundida el martes.
Esta postura, que marca un endurecimiento en la retórica israelí, se produce tras días de enfrentamientos mortales en la región y refleja la creciente preocupación de las autoridades israelíes por la seguridad de la minoría drusa y la estabilidad en su frontera norte.
La declaración de Katz subraya el compromiso de Israel con la protección de la comunidad drusa en territorio sirio. El ministro advirtió que “las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) continuarán atacando a las fuerzas sirias hasta que se retiren del área, y pronto intensificarán su respuesta si el mensaje no se entiende”, reseñó The Times of Israel.
La ciudad de Sweida, situada en el sur de Siria y habitada mayoritariamente por drusos, se ha convertido en el epicentro de una nueva ola de violencia. Según reportes de medios árabes citados por The Times of Israel, en los últimos días se han registrado enfrentamientos entre comunidades beduinas y drusas, lo que ha provocado un aumento de la tensión en la zona. Las fuerzas del régimen sirio han intervenido en la ciudad, lo que ha motivado la reacción de Israel y la advertencia de posibles ataques adicionales si no se produce una retirada inmediata.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, también intervino en la crisis con un mensaje contundente durante una visita a un centro de entrenamiento militar en el Valle del Jordán. “No permitiremos volver a una situación en la que se establezca un segundo Líbano”, declaró Netanyahu.
El primer ministro israelí precisó que la continuidad de las operaciones militares dependerá de las decisiones que adopte el gobierno sirio. “Espero que no tengamos que operar más. Eso depende en gran medida de lo que se entienda y se haga, y también de lo que no se haga en Damasco”, señaló Netanyahu.
La comunidad drusa, que constituye una minoría tanto en Siria como en Israel, ha sido históricamente objeto de tensiones y violencia en el contexto de la guerra civil siria. En los últimos años, la región de Sweida se había mantenido relativamente al margen de los combates más intensos, pero la reciente oleada de enfrentamientos ha puesto en riesgo la estabilidad local.
La política de Israel hacia la frontera con Siria se ha caracterizado por la búsqueda de una “desmilitarización” efectiva, especialmente en lo que respecta a la presencia de milicias respaldadas por Irán y Hezbolá. La declaración de Katz enfatiza este objetivo estratégico, al afirmar que Israel “hará cumplir la política de desmilitarización que hemos decidido”. Esta postura responde a la percepción de que cualquier acumulación de fuerzas hostiles en el sur de Siria representa una amenaza directa para la seguridad nacional israelí.
“Israel no abandonará a los drusos en Siria y hará cumplir la política de desmilitarización que hemos decidido”, remarcó Katz.